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viernes, 1 de junio de 2012

UN CUENTO DE UN ÁNGEL DE VERDAD// BY DAMELYS MARÍA MARTÍNEZ ROSILLO

BY// DAMELYS MARÍA MARTÍNEZ ROSILLO
        EL ANGEL DEL BOLSO ROJO
 
En uno de mis viajes a la capital, Caracas, invitada al congreso pedagógico de Ponencias nacionales de Fe y Alegría, después de compartir el desayuno con algunas compañeras del evento, Mariela, Sabrina, Lorena y Sofía, les comenté que me tenía que regresar a Ciudad Guayana porque un familiar se había sentido mal, nos retiramos de la mesa, me despedí de las personas que estaban allí y me dirigí a tomar un taxi, que me llevaría al aeropuerto, rumbo a la Guaira, a 45 minutos de la Universidad Andrés Bello.

Mientras duró el viaje iba observando el panorama, el paisaje, una lluvia tenue salpicaba el automóvil, las personas caminaban presurosas por llegar a sus sitios de trabajo, hacían largas colas en las avenidas para tomar el bus, otras se dirigían al subterráneo para montarse en el metro que los llevaría al otro lado de la ciudad.
 Y así la cinta asfáltica quedaba atrás y la variedad de paisajismos urbanos adornaban las orillas de la carretera, a lo lejos se veía, el Avila, como un soldado montando guardia, verde claro, verde oscuro, sombreado por nubes grises, a punto de romperse y desprenderse, el torrencial aguacero que limpiaría un poco el clima, suavizando el calor propio de la cercanía de las lluvias.

El aeropuerto ya se vislumbraba, solo quedaba una cuadra para llegar hasta él, el chofer se acomodó de manera que cruzara la calle sin peligros, luego que le pagué la carrera hasta allí, 160 bs. En mi monedero, sólo me quedaban 12 bolívares y las tarjetas de crédito y la de débito. Pensé, cuando llegue al aeropuerto, sacaré del cajero, para pagar la tasa de salida y el taxi, hasta la casa.
Caminé hasta el cajero automático, e inserté la tarjeta, por dos ocasiones, y no pude retirar el efectivo, y si la volvía a meter, se iba a anular la clave, por lo que me dirigí a la taquilla para hablarle a la joven que vendía las tasas de salida, que sólo me quedaban 12 bs. y ella me respondió que no podía hacer nada, así que le volví a insistir para que me aceptará el dinero incompleto, ya que la tasa costaba 32 bolívares, ella me volvió a responder que no podía hacer nada, en eso iba llegando un joven con un bolso deportivo rojo, de una conocida marca mundial, escuchó la negativa de la señorita de la taquilla y preguntó, ¿cuánto le falta?, yo le respondí 20 Bs. y el sacó la cartera y me dió el dinero un billete rosado, hermoso, nuevo, brillante, yo me quedé boquiabierta, minutos antes, había estado orando y pidiéndole a Dios, ver a una persona conocida, para pedirle el dinero.

 Le dí las gracias al hermoso joven rubio, de estatura mediana, robusto y figura atlética, por lo que, agradecí ese gesto con una sonrisa y un ¡Gracias, joven!, que Dios te bendiga. Pagué la tasa y logré entrar a la parte interna del aeropuerto, muy contenta y un poco más relajada por ese tremendo regalo que me había hecho Papá Dios. 

Al rato, embarcaba en el vuelo de regreso a casa, con un gesto de amor hacia ese joven rubio que me había hecho tan grande favor, y, volví a orar para agradecer nuevamente a Dios por facilitarme el regreso a mi ciudad.

BY// DAMELYS MARÍA MARTÍNEZ ROSILLO
Finalmente, comprendí que siempre es bueno mantener la esperanza y la confianza en Dios porque él se manifiesta en los pequeños y grandes detalles.

Valores en el cuento.
1. Fe en Dios.
2. Solidaridad.
3. Agradecimiento.
4. Respeto.

jueves, 31 de mayo de 2012

UN CUENTO PARA EMPRENDER PROYECTOS DE VIDAS. PERSEVERANCIA Y CONSTANCIA


BY// DAMELYS MARÍA MARTÍNEZ ROSILLO


  VALERIA, LA ADOLESCENTE ESCRITORA 

BY// DAMELYS MARÍA MARTINEZ ROSILLO

Orinokia, es el centro comercial más grande de Ciudad Guayana, su arquitectura es vanguardista, un techo de cristal reforzado con grandes lámparas brillantes saludan al visitante que se acerca a realizar sus compras. Centenares de personas de todas las edades, enrumban su norte buscando cualquier detalle, caminan, ríen, se sientan a comer variedad de platos típicos o comidas rápidas. Los adolescentes visten con ropas llamativas, con jeans de variados azules, desde la aguamarina hasta el azul oscuro. Valeria es una de ellas, tiene trece años, estudia en la escuela de los Discípulos de Jesús, segundo año de bachillerato, es una joven muy despierta, siempre anda con una sonrisa en la boca, tiene el cabello color castaño oscuro, recogido con una peineta dorada, al caminar hace un rítmico vaivén con su suéter a rayas blancas y azules colgado al cuello. Su bolso, guindando en el hombro derecho, de flores rosadas, anaranjadas y moradas con ramitas verdes la hacen ver más alegre.
Esa tarde primaveral, Valeria, le comentó a su madre, que iría al centro comercial con unas compañeras a comer helados y al cine. ¡Madre!.- ¡necesito que me des 100 bs. Para ir a Orinokia! le dice Valeria, a Juanka, su madre, una señora de 40 años, joven y hermosa de apariencia lozana y glamorosa. Ella, le responde ¡tómalos del gavetero que está en mi habitación! Valeria, se acercó y tomó el dinero.
Ya casi en la puerta de salida, le dice mami, ¡bendición!, ¡regreso a las 9 pm! Y le manda un beso en la punta de los dedos.
Afuera, la esperaban Yasmín, y su hermana Zara, quienes estudiaban con ella. Yasmín tiene 13 años y Zara 14, el padre de ambas hermanas manejaba el carro, tomó la avenida para ir hasta el cine.
.- ¡Qué fino, que tu  mamá, te dejó venir con nosotras, le dijo Yasmín!.
Valeria.- les dice.- ¡tuve que hacer las tareas, recoger la basura del patio y fregar la vajilla de la cocina para que me dejará salir!
Valeria, les comenta que en Orinokia, hay una exposición de libros de cuentos, cerca del cine, leí en “La Prensa de hoy”, un artículo sobre esto, e invitaban a los jóvenes a visitarlas para que observaran los escritos de noveles autores.
Yasmín.- dice: ¡bueno, después que salgamos del cine, nos asomamos un rato, a la exposición!- ¡no, nos vayas a apurar, papá, que después del cine vamos a la exposición un rato, y además, podemos comprar un libro!  .-,  ¡muy bien, hijas, cuando estén listas, me llaman, para ir a buscarlas, dice el padre!
Al salir del cine, todavía, tenían las cotufas a medio terminar, lanzaron las restantes en el pipote y caminaron hasta la exposición. Al llegar se quedaron sorprendidas, porque encontraron a los padres de Valeria, Orlando y Juanka, en ella, hablando con la Señora Matilda, encargada de la exposición y de la feria de los libros. Tenía, un libro pequeño en la mano, de color naranja claro. Lo ojeaba complacida, cuando vio que Valeria se acercaba con sus amigas, la miró con ojos de amor, y llena de alegría.
.- ¡Mamá, qué haces aquí, le dijo! ¡Valeria, hija te tengo una sorpresa!, ¡Mira tu cuento! ¡El que escribiste el mes pasado, lo mandamos a la editorial, y te dieron un contrato sustancioso.- ¡Lo están vendiendo en 50 Bs!
Valeria, se quedó con la boca abierta, tomó el libro, leyó el título “Pequeña y su bolso de flores. Al ver, su nombre Valeria Roxy, en la portada, se le iluminó el rostro, con una gran sonrisa.
Valeria, se volvió hacia sus amigas y dijo, emocionada.- ¡Queridas, amigas, algo, me decía en mi interior que mis cuentos los iban a publicar, algún día. Se ha hecho realidad mi sueño. ¡Gracias a mi madre, quien, siempre ha estado pendiente de mi!
Valeria, se acercó a sus padres y les dijo: ¡Padres, los amo con todo mi corazón, gracias por su ayuda, ahora, tengo mi futuro asegurado! ¡Porque esta exposición, es el camino al éxito como escritora!
Había mucha gente en la exposición de los libros, en eso, escuchó su nombre por los altoparlantes y se aproximó al lugar de la llamada de la señora Matilda, representante de la casa editorial, la recibieron con aplausos, entregándole su credencial que la acreditaba por 10 años como la escritora juvenil del momento.
Y así trascurrió el tiempo, Valeria, estudió Literatura, en la Universidad y su proyecto de vida lo cumplió a cabalidad. Ahora, tiene, una familia, su propia casa editora, y uno de sus dos hijos con apenas, 8 años, también es escritor. Se siente feliz y agradece a Dios, todos los días, el éxito alcanzado.
BY// DAMELYS MARÍA MARTÍNEZ ROSILLO
     VALERÍA ESCRIBIENDO SU CUENTO


Valores reflejados en el cuento:
1.- Respeto hacia los padres.
2.- Responsabilidad.
3.- Honestidad.
4.- Amor a Dios.
5.- Amor a los padres.
6.- Compañerismo.
7.- Sana Diversión.
8.- Perseverancia.
9.- Alta estima personal.







martes, 29 de mayo de 2012

DAVID ENFRENTA SUS MIEDOS

EL JOVEN DAVID 
By// Damelys María Martínez Rosillo

¿QUIÉN ES DAVID?

 En tierras lejanas del pueblo llamado Belén, vivió un joven que era pastor de ovejas, un adolescente con una apariencia hermosa, era rubio, hermoso de ojos y de buen parecer, tenía una familia numerosa y él era el menor de todos. Ese joven se llamaba David, hijo de Isaí. Sus ovejas estaban bellísimas porque las cuidaba tanto que a la hora del descanso, él se acercaba a ellas y les limpiaba las pega- pega que se le adherían al blanco pelaje. Además, de eso las aseaba, se iba a un riachuelo que quedaba cerca del corral, y cuando ellas se acercaban a beber el agua cristalina,  él se metía en el agua y les lavaba los bigotes, las orejas, el cuello y las patas para que siempre brillaran a la luz del sol, además, aprovechaba la ocasión para jugar con las más pequeñas y para pescar bellos peces que refulgían con un brillo por las escamas doradas y plateadas, después que las bañaba, colocaba tres piedras y muchos trozos de arbustos y prendía una fogata y asaba los peces y los acompañaba con pan sin levar, y muchas hierbas aromáticas con aceite de oliva y por eso sus mejillas siempre estaban coloradas.

A pesar, de su corta edad, tendría entre catorce y quince años, su padre tenía mucha confianza en él. Tanta confianza que le dejaba el cuidado de su ganado bovino, porque eran tiempos de peleas, y sus otros hermanos, estaban en la guerra peleando contra un pueblo enemigo que siempre perturbaba a los israelíes. Y David les llevaba el almuerzo muchas veces.

Al mismo tiempo, Saúl era el rey de Israel en ese entonces, y a veces se portaba mal con su gente, por lo que Dios, en esa época ungía a los reyes y los seleccionaba para que fueran sus representantes,  Saúl le desobedeció, Dios se molestó y le quitó el reino, y se lo dió a David, siendo todavía un adolescente.

David tenía muchas virtudes y talentos, además de pastorear ovejas, sabía tocar el arpa muy bien, por eso fue llevado delante del Rey, para que le tocase, porque a veces,  Saúl, tenía comportamientos raros, porque Dios se había puesto bravo con él por su desobediencia. Al escuchar las hermosas melodías que David le tocaba él se sumergía en ellas, y se sentía feliz porque eran alabanzas al Dios de Israel, y Papá Dios veía que entre los dos había surgido una amistad.

Cerca de allí, había un pueblo que odiaba a los israelíes, los filisteos, siempre eran picapleitos y buscaban cualquier ocasión para entorpecer el crecimiento del pueblo, ellos tenían un paladín, llamado Goliat, muy alto de estatura e inició los insultos contra el pueblo de Israel. Y los soldados de Israel estaban cansados, por lo tanto, David, decide enfrentarse al gigante porque Dios estaba con él. Y le gana la batalla. Tenía una honda y piedras y tomó una piedra y la lanzó y se la pegó en la frente, y derrumbó al gigante. Desde allí, David se convirtió en un héroe nacional y era muy amado por su pueblo.

Finalmente, fue coronado como Rey de Israel y Dios  lo colmó de favores y su reinado se extendió por muchos pueblos a quienes él amaba y el pueblo le correspondía.

POST DATA

 LOS VALORES DE ESTE RELATO SON  
1. OBEDIENCIA.
2. AMISTAD.
3. COMPAÑERISMO.
4. LEALTAD
5. VALENTÍA